Masacre de 10 personas en supermercado de Nueva York fue transmitida en vivo

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Al menos diez personas murieron este sábado 14 de mayo y otras tres resultaron heridas -en su mayoría negras- en un tiroteo por “motivaciones racistas” protagonizado por un joven blanco ocurrido en un supermercado de la localidad estadounidense de Búfalo, ciudad de Nueva York, según el comisionado de policía del condado, Joseph Gramaglia.

Gramaglia confirmó en una rueda de prensa que el tirador, un joven blanco de 18 años, iba fuertemente armado y ataviado con equipo militar antibalas y fue identificado como Payton Gendron.

Si bien Twitch censuró el video de esta masacre, varios usuarios en Twitter compartieron fragmentos de la transmisión en donde se ve al hombre disparando a sangre fría contra una mujer con un arma Bushmaster XM-15 E2S, que en su mira incluso tenía inscrita la palabra “Nigger”, una forma despectiva de referirse a las personas negras en Estados Unidos.

Cuatro de las víctimas eran trabajadores del supermercado, uno de ellos un guardia de seguridad. De acuerdo con el comisionado, que subrayó que las evidencias apuntan a que el atacante tenía motivos racistas, once de las víctimas eran negras y dos de ellas blancas.

Según su relato, el atacante viajó varias horas hasta llegar al supermercado “Tops”, situado cerca del centro de esta localidad del extremo norte de Nueva York, hacia las 14.30 hora local (18.30 GMT).

Cuando salió de su vehículo “estaba muy fuertemente armado con equipo táctico. Llevaba puesto un casco militar y llevaba una cámara que estaba transmitiendo en vivo lo que estaba haciendo”.

En el aparcamiento del centro comercial disparó contra cuatro personas, de las cuales tres fallecieron, y luego entró al local, donde siguió disparando.

En el interior, el guardia de seguridad, un policía retirado, trató de detenerlo realizando varios disparos contra el atacante que impactaron en el equipo protector que llevaba puesto.

El asaltante acabó con la vida del guardia y siguió disparando contra otros clientes y trabajadores hasta que llegó la Policía.

Cuando llegaron los agentes, el agresor se dirigió a la entrada de la tienda y se colocó su propia arma en el cuello, pero después de que los agentes hablaran con él, se despojó del equipo que llevaba puesto y se rindió.