Dan comienzo al ajetreado fin de semana de las vacaciones de primavera en South Beach

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Las autoridades de Miami Beach rezan una “oración silenciosa” mientras las grandes multitudes de las vacaciones de primavera vuelven a abarrotar South Beach un año después que los juerguistas desbordaran la ciudad y llevaran a la Policía a llamar a un equipo SWAT para hacer cumplir su toque de queda de emergencia.

Tras aumentar el personal este mes y pedir refuerzos, la Policía se prepara para lo que espera que sea uno de los fines de semana más concurridos de las vacaciones de primavera tras el Día de San Patricio, en el que hubo una alerta por arma de fuego y una breve estampida de multitudes en Lummus Park, cerca de Ocean Drive.

Más de una docena de patrullas estaban estacionadas en el parque después, mientras los agentes patrullaban la franja del clubes a pie y en carritos al tiempo que grandes multitudes se concentraban en Ocean Drive.

“Solo tenemos que superarlo y asegurarnos de que lo superamos con poca o ninguna fanfarria”, dijo el jueves el jefe de Policía, Richard Clements, al Miami Herald.

“Debemos tener cuidado de no incitar a la multitud a una interacción negativa. Los chicos se han portado muy bien en su mayoría. Estoy rezando una oración muy silenciosa”, añadió.

En lo que va del mes, la Policía afirma que ha habido menos desórdenes en South Beach en comparación con el año pasado y que la multitud ha reaccionado de forma más positiva con los agentes. Clements dijo que la Policía no ha cerrado ninguna de las principales vías de acceso a la ciudad como en 2021, y que no cree que haya resultado herido algún agente como en años anteriores. La temperatura cálida y las reglas relativamente poco estrictas sobre el COVID convirtieron a la Florida en un atractivo destino para las vacaciones de primavera el año pasado.

En marzo pasado todavía estaba en vigor el toque de queda de la época de la pandemia en Miami-Dade. Desde entonces, docenas de estados pusieron fin a sus restricciones por el COVID. Este año, Miami Beach organizó una nueva serie de conciertos en la playa financiados con fondos públicos y también reabrió Ocean Drive al tráfico en un solo sentido, al tiempo que habilitó un carril para bicicletas, lo que limitó los lugares donde pueden reunirse las multitudes.