Gobernador pide a manifestantes en Miami no bloquear el tráfico

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El gobernador de Florida, Ron DeSantis, ha pedido a los cubanos de Miami, que expresan su apoyo a las protestas en Cuba, que no interrumpan el tráfico en calles y autopistas porque “no está bien” y además “está prohibido”.

«No está bien. Es peligroso para todos cerrar una vía. Están poniendo en peligro a otras personas», señaló DeSantis durante una conferencia de prensa en Miami.

De hecho, el gobernador reiteró su solidaridad con las protestas en la isla y volvió a asegurar que “aboga por restaurar el servicio de Internet en Cuba”, que tanta falta hace para los manifestantes comunicarse a través de redes sociales.

«No se sabe si un vehículo de emergencia necesita llegar a alguna parte. Y obviamente es una falta de respeto hacer que la gente se pare en el tráfico», subrayó.

Además, recordó que la nueva ley antidisturbios, Combating Public Disorder, o combatiendo el desorden público, que entró en vigor el pasado 19 de abril, refuerza las penalidades asociadas con protestas que se tornen “violentas” u “obstruyan el funcionamiento del diario vivir”.

DeSantis abordó el tema después de escuchar voces de quienes cuestionaron lo que calificaron de “inacción” de las fuerzas policiales ante la interrupción del tráfico en la autopista Palmetto y calles aledañas, en Miami y zonas adyacentes.

Hace apenas un par de días, dos hombres de la zona de Tampa, Ulian Rodríguez-Rodríguez, de 30 años, Maikel Vázquez-Pico, de 39, fueron arrestados por supuestamente agredir a un oficial de la Policía municipal, cuando un grupo de manifestantes intentaba abordar la carretera Interestatal 275.

La nueva ley antidisturbios considera un delito bloquear vías públicas y proporciona derechos legales a conductores que temieron por su seguridad y/o golpearon a manifestantes con sus vehículos.

No obstante, autoridades municipales, condales y estatales han evitado intervenir. De hecho, los temas relacionados con la falta de democracia en Cuba, además de solidaridad, tienen un fuerte peso en la política local, tanto para republicanos como republicanos.

La nueva ley fue ideada a raíz de las multitudinarias protestas del verano 2020, tras la muerte de George Floyd, cuando hubo manifestantes que asaltaron autopistas, locales comerciales y agredieron a policías.