Vecinos de parque de casas móviles en Miami afrontan orden de desalojo

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A solo veinte y tantas cuadras del centro de Miami, donde pululan altos edificios de lujo, está el parque de casas móviles Paradise, un verdadero arrabal que rememora las imágenes de barrios pobres de otras latitudes y cuyos vecinos podrían ser desalojados en los próximos días.

“Entiendo que no es el mejor lugar de Miami. Hay problemas de drogas. Hay gente pobre que trata de vivir como puede”, alegó a DIARIO LAS AMÉRICAS Santiago, mientras hacía sus compras en un pequeño mercado de la avenida 27.

De hecho, Santiago y cerca de 200 personas, de las que apenas quedan 30 en el lugar, lograron mantenerse viviendo allí, pero esta vez las cosas parecen diferentes: el pasado mes de noviembre un grupo de urbanizadores compró el terreno $ 15 millones rápidamente emitió un aviso de desalojo de seis meses, que se cumple precisamente estos días.

«No quiero formar parte de estadística y este tipo de cosas hacen que las personas sean estadísticas», declaró Sarut a la agencia de prensa AP, quien ha vivido en Paradise Park durante dos años. “Esto es lo que me ha mantenido estable, me ha mantenido a flote. Y que alguien venga con todo ese dinero … y nos arrebate lo poco que tenemos, no es justo».

Para comenzar, River Rapids Partners LLC, la firma que posee la mayor parte de la tierra del parque, uno 3.83 acres a lo largo del río Miami, junto a Jacques Leviant 2004 Descendants Trust, propone pagar entre $ 1.300 y $ 1.500 a los propietarios, que argumentan que el monto ofrecido no es suficiente para alquilar en la mayoría de los lugares del condado de Miami-Dade.

Por ello, Saruk, que trabaja en un restaurante y paga $ 600 al mes para mantener su pequeña casa móvil en Paradise, es muy probable, si la asociación de vecinos no logra convencer a los urbanizadores a pagar más, que tenga que remolcar su trailer a otro lugar por menos dinero.

Por otra parte, Mario, jubilado, que vive junto a un fiero perro que vigila su pequeño terreno cercado, aseguró que solo se irá “si lo sacan a la fuerza”.

Hasta el momento, ni el cuerpo policíaco de Miami ni del condado Miami-Dade comentan sobre el asunto.

El lugar, localizado dentro las márgenes del distrito municipal número uno de Miami, representando por el comisionado Alex Díaz de la Portilla, acumula un historial de complicados intentos para mejorar la situación.

En varias oportunidades, según recordó el excomisionado Willy Gort, durante una entrevista hace tres años, “se intentó ayudar, pero no fue posible”.

El entonces aspirante al puesto de Gort Horacio Stuart Aguirre declaró a este medio que “imperaba la necesidad de resolver el problema de Paradise”.

DIARIO LAS AMÉRICAS trató de contactar al comisionado De la Portilla, pero no obtuvo respuesta al cierre de esta edición.

No obstante, el comisionado Manolo Reyes, que representa el distrito colindante, declaró “es un asunto de empresa privada y no podemos intervenir, pero esperamos que la firma sea condescendiente con los vecinos del lugar. Que los traten con toda la humanidad posible”.

“No forma parte de mi distrito, pero me preocupo por todo lo que suceda en cualquier parte de la ciudad”, subrayó.