Trump exonerado en juicio político en el Senado

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El expresidente Donald Trump fue exonerado este sábado en el juicio político en el Senado, luego que los demócratas fracasaran a de convencer a los republicanos de condenar al exmandatario por el cargo de supuesta «incitación a la insurrección», por los disturbios durante la toma del Capitolio.

Los senadores votaron 57 contra 43 a favor de condenarlo, uno republicano más que la votación anterior, sin lograr la mayoría de dos tercios requerida por la Constitución, lo que denota el anticipado revés que impulsó el juicio con el propósito de inhabilitar al exmandatario.

Se requerían de 67 votos para condenar al exmandatario republicano, pero los demócratas solo alcanzaron con mucho esfuerzo 57.

Desde la mañana del sábado había quedado claro que el mandatario sería absuelto después de que se filtró una carta del líder de la minoría republicana del Senado estadounidense, Mitch McConnell, en la que indicó a sus correligionarios que votaría a favor de la absolución.

Sin embargo, tras votar en contra de condenar al exmandatario, McConnell dijo en el hemiciclo que Trump es responsable «moralmente y en la práctica» de haber provocado los incidentes del 6 de enero.

El proceso duró cinco días y cerró con un alegato de los legisladores demócratas durante el cual se acusó al mandatario de haber «traicionado» a Estados Unidos. La defensa, por su parte, desestimó los cargos como «absurdos

El proceso, que duró casi una semana, contó con la narración de los disturbios del 6 de enero, cuando el Capitolio nacional fue asaltado por simpatizantes del Trump.

El viernes, los abogados de la defensa respondieron en intervención de tres horas alegando que las palabras de Trump «no buscaban incitar a la violencia» y que el juicio político no era más que una “caza de brujas” diseñada para evitar que vuelva a ocupar el cargo.

Los siete republicanos que han votado a favor del veredicto son Bill Cassidy (Luisiana), Susan Collins (Maine), Richard Burr (Virginia), Lisa Murkowski (Alaska), Mitt Romney (Utah), Ben Sasse (Nebraska) y Pat Toomey (Pensilvania).

Tras conocerse la decisión, el exmandatario republicano, que está vedado de las redes sociales y ha mantenido silencio desde su salida del poder el 20 de enero, celebró la decisión y denunció el proceso como «otra fase de la mayor caza de brujas de la historia» de Estados Unidos.

No obstante, los demócratas mantienen que el expresidente incitó a la rebelión que condujo al asalto del Capitolio, cuando el Congreso trataba de cumplir con el requisito constitucional de certificar la elección del nuevo presidnete, Joe Biden.

Varias de las personas imputadas por el asalto alegan que seguían las órdenes «implicitas» del mandatario, quien se ditrigió a ellos, desde las afueras de la Casa Casa, minutos antes del asalto.

El fiscal en funciones de la acusación, el congresista demócrata Jamie Raskin, cerró sus alegatos acusando a Trump de «abusar de su poder al situarse del lado de los insurrectos» y dijo que está claro que «Trump apoyó las acciones de la turba, por lo que debe ser condenado», pero no logró el objetivo.

David Cicilline, que también participó en el argumento de cierre, acusó a Trump de violar sus deberes.

«En el momento en que más necesitábamos un presidente para protegernos y defendernos, el presidente Trump nos traicionó deliberadamente», afirmó el congresista demócrata.

El abogado de Trump Michael Van der Veen afirmó que, sin importar el horror mostrado en las imágenes de los disturbios en el Capitolio y la emocionalidad imbuida en las argumentaciones, eso «no cambia el hecho de que Trump es inocente».

«Llegó el momento de terminar con este teatro político que es inconstitucional», concluyó.